El 14,1% del alumnado afirma conocer casos de acoso escolar y/o ciberbullying en sus aulas, según la Fundación ANAR

18/09/2026

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¿Cómo distinguir los olvidos del envejecimiento de un posible riesgo de demencia?

Percibir un empeoramiento persistente de la memoria u otras capacidades cognitivas puede ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia. Sin embargo, estas quejas no implican necesariamente que exista una enfermedad neurodegenerativa. Su persistencia, el rendimiento neuropsicológico, la depresión, la ansiedad y otros factores pueden aportar información relevante para diferenciar situaciones de mayor riesgo.

Así lo recoge el artículo Deterioro cognitivo subjetivo como marcador preclínico de demencia: una revisión teórica y marco conceptual de estudios longitudinales en adultos mayores, publicado en Papeles del Psicólogo. Pérez y colaboradoras revisan evidencia longitudinal sobre el deterioro cognitivo subjetivo (DCS) y su posible papel como marcador temprano.

El DCS se refiere a una disminución percibida y persistente de las capacidades cognitivas respecto a un funcionamiento previo normal. Sin embargo, la persona mantiene un rendimiento normal en las pruebas estandarizadas utilizadas para diagnosticar el deterioro cognitivo leve (DCL). La revisión recuerda que más de 55 millones de personas viven actualmente con demencia en el mundo. Esta cifra podría triplicarse para 2050.

No todas las quejas de memoria tienen el mismo significado

La evidencia longitudinal indica que la persistencia e intensidad del DCS son importantes para valorar el riesgo. Una revisión de 32 estudios longitudinales encontró asociaciones más robustas cuando se consideraban conjuntamente varios síntomas o su intensidad. Otra revisión, con 46 estudios y más de 74.000 participantes, identificó el DCS como factor de riesgo para DCL y enfermedad de Alzheimer.

Algunos trabajos muestran diferencias destacadas. En una cohorte de 873 personas, el aumento progresivo del DCS durante seis años se relacionó con mayor deterioro cognitivo. Un incremento anual de un punto se asoció con un riesgo casi cuatro veces mayor de desarrollar demencia en diez años. Otro estudio encontró que el DCS se producía 4,4 años antes del DCL, 6,8 años antes de la enfermedad de Alzheimer y 6,9 años antes de la demencia

La información aportada por familiares, parejas o personas cuidadoras también puede resultar relevante. En un seguimiento de siete años, el 54% de quienes presentaban deterioro de memoria informado por otra persona progresó a DCL o demencia. La proporción fue del 22,6% en el grupo sin esta información externa…

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