Los centros educativo son esenciales para que los jóvenes adquieran no sólo conocimientos, sino también habilidades socioemocionales como la autorregulación y la resiliencia y habilidades de pensamiento crítico, que proporcionan la base para un futuro saludable. En esta tarea los servicios de salud de los centros educativos juegan un papel esencial. Así de tajante se muestra la OMS en su nueva publicación, titulada Guía de la OMS Para servicios de salud escolar (WHO guideline on school health services).
El texto supone una de las manifestaciones más contundentes de la OMS hacia el cambio de paradigma de la educación en el mundo, de forma que se avance desde una educación basada en la adquisición de conocimientos a una educación que englobe la enseñanza de competencias y habilidades para la vida, apostando así por el desarrollo de nuevas generaciones más resilientes y saludables y con menos problemas de salud mental.